Allí seguían, en el mismo lugar
donde tantas veces rieron juntos. Aquel lugar donde habían vivido tantos
momentos, buenos y malos, de donde ella había salido huyendo numerosas veces a
desahogarse. Pero ahora no era así, ahora ella no sabía si quería irse o no,
nada estaba claro y muchos menos lo iba a estar su cabeza. El no hacia más que
preguntarle qué tal le iba todo y ella mentía y le decía que bien, que todo
genial. Pero ella sabía que no era así que algo no iba bien y en su interior se
lo callaba, por miedo a que él se preocupara más de la cuenta y ponerle en una
situación y sensación incomoda. El en su interior no la creía, pero sabía que
ella no estaba bien realmente y si se lo ocultaba es que de verdad no estaba
bien y no quería preocuparle. Ella contenía sus lagrimas cuando hablaba con él,
no creía que el estaba ahí, le había echado tanto de menos que no podía creer
que le tuviera en frente después de tanto tiempo. El sabia que ella le echaba
de menos de hecho el también lo hacía, jamás pensó que pudiera llegar a echar
de menos a alguien como lo estaba haciendo ahora. Pero tenía que mantenerse en
su postura no podía echarse a otras. Así pasan día tras día, algunos hablando
otro sin hablar, y ya eso de verse es de muy vez en cuando. Pero ella sigue
estando ahí sin importar nada, y sabe perfectamente que si le necesita el
estará ahí. La conversación avanza y parece que fue ayer cuando fue la última
vez que se vieron, pero no era así. Estaban como siempre, se reían juntos,
disfrutaban de su compañía, al fin y al cabo nada había cambiado entre ellos
dos. Ella no paraba de reír y sonrojarse, mientras que el hacia tonterías para
arrancarla una sonrisa y ella accedía encantada si él era el motivo de ella.
Llegaba el momento de la despedida pero ambos no querían que llegara, ni
siquiera miraban el reloj. Pero ella lo hizo y fue quien dio el paso con tan
solo una mirada, el comprendió que ya era el momento de marcharse ese momento
en el que ya no se verían mas hasta pasado un tiempo. No sabían bien como
despedirse solo sabía que ese abrazo sería el mejor de todos y así fue.
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