La vida la deparaba una sorpresa, aquella noche ella iba a
vivir algo que la sorprendería o tal vez no… daba por perdidas muchas cosas del
pasado, la que más le dolía era perderle a él, pero ella lo consideraba
totalmente perdido, aunque del todo no fuera así. Era la chica más pesimista
que te podías poner en frente, en su cara se reflejaba que las cosas no iban
del todo bien, pero siempre se rodeaba de la gente que sacaba en ella una sonrisa
verdadera, y no una por compromiso. Ella no se callaba lo que pensaba, a veces
lo que sentía si, por miedo a ser juzgada, ya que a veces los sentimientos
pueden ser no correspondidos, y ese podía ser en parte su caso. La recordaban
por su brillo en la mirada cuando pronunciaban su nombre, pero la gente que la
conocía de verdad muchas veces en poco tiempo la habían dicho que algo había
cambiado que su mirada ya no era la misma de antes. Pero a ella le daba igual, sabía
que él era el motivo de esa mirada y de su sonrisa tonta, pero que si él no
estaba ya no volverían a aparecer. Pasaron los días y ella seguía igual, se reía
de vez en cuando pero nada en especial. Una noche cualquiera de un frió mes de
Febrero, metida en su cama, arropada hasta la nariz, algo la sorprendió… su
móvil comenzó a sonar como lo hacía a menudo, no creía que fuera nadie en
especial, pero se equivocaba… No mostraba ningún tipo de interés en abrir
aquella conversación que salía reflejada en su pantalla, hasta que decidió
abrirla. Y se llevo aquella sorpresa que no se llegaba a creer. Era el. Si ese
que este tiempo ha estado desaparecido, ausente, en su mundo, o como lo queráis
decir, la cuestión es que ella no sabía nada de él desde hace días, y eso era
algo que ella no podía soportar. Estaba como siempre, ese si era él, el que
ella echaba de menos todos los días había vuelto y ella no sabía cómo tomarse
eso. Solo sabía que con una simple conversación la había sacado una sonrisa que
la duraría varios días. Demasiadas promesas realizadas en una misma noche, en
menos de tres horas que seguramente no se cumplirían, o tal vez si…
domingo, 17 de febrero de 2013
domingo, 10 de febrero de 2013
Otro mas como siempre
Un día cualquiera en aquella inmensa ciudad donde ella vivía, era un día lleno de situaciones que jamás llegaría a imaginar.
Para ella era otro día más... Otro día con sus veinticuatro horas infinitas, a ella se le hacían eternas... Pero a ella su reloj se le paraba en el momento que esa mirada se separaba de su lado... Pero sabía que no podía depender de nadie y mucho menos de el.
Tenía miedo, demasiado... Sólo pensar que podía volver a vivir la misma situación su cuerpo temblaba de miedo. Pero debía aguantar y por los que la rodean sonreír. Esa sonrisa forzada que sólo unos cuantos saben sacar cuando ni ella la encuentra. Ella sabía que algo no iba bien, pero no quería reconocerlo. Algo dentro de ella sabía que eso no podía seguir así, pero a ella le daba igual.
Sus lágrimas recorrian su rostro cuando estaba sola. Echaba de menos demasiadas cosas... Algunas obvias otras inospechadas. Tenía muy claro lo que quería y por eso lloraba cada noche en su cama, porque sabía que jamás lo conseguiria...
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