domingo, 14 de julio de 2013

Vuelta a eso que llaman "realidad"

Ya habían quedado atrás aquellas noches en las que la brisa del mar rozaba su delicada piel. Aquella chica que se fue en busca de alguna especie de olvido a aquella playa, en la cual solo encontró libertad y darse cuenta de todo lo que realmente pasaba a su alrededor. Allí estaba de nuevo ella en aquel autobús que algún día la saco de su día a día y la llevo a la "libertad" o a eso que se le asemejaba de alguna forma, en aquella misma estación que la dejaba aun mas cerca de lo que para ella era su día a día, aquello que tanto había añorado en aquellos días. Ya estaba en el lugar de siempre, y allí la esperaban con euforia. Pasaron los días y todo volvió a la normalidad, bueno todo en realidad no, había una cosa que no, hasta que llego el día. Aquel día ella, no sabia ni como iba a reaccionar  ni lo que iba a pasar... Llego la hora de enfrentarse a eso que llaman realidad y dudaba de si quería hacerlo, pero lo hizo. Allí estaba ella con unos pantalones cortos, un top azul y una camisa de encaje blanco. No sabia muy bien porque había escogido eso pero lo había echo, ya no había vuelta atrás  ya solo quedaba aquel que ella ya no sabia si se iba a presentar. Pero allí estaba doblando la esquina, en frente de ella. Dos besos cordiales no esperaba nada mas, y así fue. La tarde acababa de empezar y por su mente solo pasaba una cosa, no digas nada, no saques tema de conversación  no hagas nada, y así fue. La tarde habría paso a sensaciones que no sabia si quería sentir, entre cervezas y cigarros comenzó todo. En aquel bar la cerveza se deslizaba por su esófago demasiado bien y el humo de un cigarro la hacia pensar un poco. Acabaron en un césped de aquel lugar tan familiar. Rodeados de miradas comenzaba la tontería de la tarde. Allí estaban ellos tirados en el césped haciéndose cosquillas como niños pequeños. Aquellas risas que solo les pasaban juntos habían vuelto y ella no sabia que hacer, esta agusto como tantas veces lo había estado, pero se la hacia demasiado extraño todo lo que estaba sucediendo... Llego la hora de regresar a eso que llaman hogar y la despedida fue medio normal... En aquella habitación la sumergían las dudas que rodaban su cabeza, pero decidió dormir para no pensar en nada hasta el día siguiente, aunque los sueños a veces son traicioneros...

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