domingo, 14 de julio de 2013
Lugares poco conocidos que se vuelven en un especie de escondite donde poder sonreir libremente. Esos cuales, con compañia o en soledad, sientes que toda la presion a la que te habias sentido sometida desiste de tu cuerpo y te sientes liberada. Hay momentos en los que necesitas huir, correr y por un tiempo desaparecer. Una noche calida, en un lugar poco conocido, con demasiada gente desconocida, necesitas huir y lo haces. Te vas al lugar mas remoto pero a la vez el mas cercano y alli en esa inmensa playa en frente de aquel inmenso mar te paras a pensar por unos instantes en algo que no deberias de estar pensando. Por un momento te desorientas, no sabes lo que quieres y decides vivir la vida y cumplir los sueños que anhelas. Tiras los zapatos y los pantalones al suelo. Cojes impulso y empiezas a correr hacia la orilla de ese mar, tus piernas no paran, siguen corriendo, pero tu tampoco haces nada para pararlas y alli estas de noche en aquel inmenso mar donde tus problemas y las lagrimas que a veces derramas se hacen pequeños. Y sonries como hace tiempo no hacia, te sientes liberada, agusto contigo misma y em ese momento te das cuenta que la chica que creias perdida esta ahi, dentro de ti.
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